En el imaginario popular, las aves de caza están ligadas a la vida opulenta y a los finales felices. Más allá de creencias y refranes, la carne de estos animales es muy apreciada por su bajo contenido en grasa y su exquisito sabor.
Cómo desplumar las aves de caza
Si un ave de caza llega nuestra mesa sin desplumar, debemos saber cómo hacerlo correctamente. Si se trata de un ave grande se puede meter en el frigorífico para que la carne se ponga más firme y sea más fácil realizar el desplume. Comenzaremos por las plumas de la zona del vientre, procurando que las alas se mantengan pegadas a él y manteniendo el animal boca arriba. Así, continuaremos por el lomo y las alas, dejando los muslos para el final. Si es un ave de menor tamaño, podemos escaldarla en agua hirviendo y las plumas saldrán por sí solas, o con muy poco esfuerzo por nuestra parte. En todos los casos, debemos realizar esta tarea con mucho cuidado para no romper la piel del animal.















