En nuestra despensa vemos muchos productos que antes no se conocían o se consideraban productos de lujo. La globalización ha llegado a nuestras cocinas, poniendo a nuestro alcance productos de medio mundo. Las modas también influyen en el cambio de hábitos alimenticios, incrementando el consumo de grasas animales y carnes, alejándonos de la dieta mediterránea.
Es buen momento para recuperar alimentos tan sanos como cereales y legumbres, que son la base de una
dieta equilibrada, y que además son económicos y fáciles de conservar. Pastas, arroz, lentejas, garbanzos y alubias son la base de nuestra mejor cocina tradicional, y platos tan emblemáticos como cocidos, pucheros o fabadas no existirían sin ellos.






