El queso ocupa un lugar privilegiado dentro de la cadena alimenticia debido a su buena conservación y alto contenido en grasa, proteínas, calcio y fósforo. Una tabla de quesos es el mejor ejemplo de que en lo simple se puede esconder un verdadero manjar. Sea como aperitivo, entrante o tentempié, una tabla bien preparada vestirá desde una mesa informal a la de mayor etiqueta.
Preparar una tabla de quesos es sencillo, pero tendrá más éxito si tenemos en cuenta algunos detalles como por ejemplo la manera de presentarlos, cuántos tipos de queso debemos servir y con qué podemos acompañarlos.








