Cuando leemos cualquier artículo relacionado con el manidísimo término “dieta equilibrada” nos lleva a pensar que en nuestra alimentación diaria debe haber un poco de todo, de forma que si valoramos las comidas de un solo día, encontramos todos los nutrientes necesarios para la vida humana. Pues sí.
Tiene que ver con esto, pero el obsesivo intento de hacer dietas perfectas en un solo día, no sólo no permite mantener el esfuerzo de hacerlas, sino que no es práctico ni efectivo. Si lo que queremos es empezar a mejorar la salud y perder algo de peso, lo mejor es realizar ese equilibrio en el plato. Cada comida es una oportunidad para crear un esquema perfecto donde encontremos ese balance adecuado entre los nutrientes.





