Autor: admin 9 mayo 2010

Lo ideal es que la nata líquida que vayamos a utilizar tenga un 35% de grasa, que esté bien fría, pero no congelada, y hay que agitarla bien antes de abrir el envase. El vaso también deberá estar frío. Podemos meterlo un poquito antes en la nevera, lavarlo con agua muy fría o triturar hielo para enfriarlo.